En el proyecto de Milei, se proyectan 66.500 tratamientos, cifra inferior a los 70.500 de 2024.

De las 140.000 personas que, según se calcula, tienen la infección, un 13% no lo sabe. Hasta ahora, de acuerdo con un análisis de Chequeado, el Gobierno solo entregó 2,1 de los 26 millones de preservativos programados (un 9,1%). Y la Fundación Huésped advierte que de acuerdo con el Presupusto para 2025 se proyecta comprar 66.500 tratamientos, cifra inferior a los 70.500 de este año y que no tiene en cuenta los 6400 casos anuales que se diagnosticaron de acuerdo con el nuevo boletín epidemiológico. A principios de noviembre, en hospitales de todo el país faltan reactivos para medir la carga viral de los pacientes lo que dificulta el control de la infección.

“Todo lo que tiene que ver con la provisión de antirretrovirales no está asegurado -destaca Miguel Pedrola, director científico para Latinoamérica y el Caribe de AIDS Healthcare Foundation (AHF)-. Basta con tener en cuenta que entre un 80 y un 90% del presupuesto [del programa para el VIH-sida] se dedica a la compra de medicamentos y esos fondos en este momento sufren una reducción del 60%”.

Los tratamientos para el VIH no solo son cruciales desde el punto de vista individual. Desde hace al menos una década se sabe que las personas que mantienen los niveles de carga viral tan bajos que los análisis no pueden detectarlos no transmiten el virus por vía sexual. “El concepto INDETECTABLE = INTRANSMISIBLE no solo favorece la reducción del estigma y la discriminación hacia las personas con VIH, sino que además nos ofrece una herramienta para terminar con la epidemia –subraya Leandro Cahn, director ejecutivo de Fundación Huésped–. Promover el testeo y el acceso temprano a la terapia antiviral es una medida sumamente costo-efectiva: una persona que no sabe que tiene VIH puede contribuir involuntariamente a propagar la infección y, además, podrá generarle costos adicionales al sistema de salud si requiere internación y tratamiento en el caso de que desarrollara una infección oportunista”.

Además, los antirretrovirales no solo se utilizan como terapia, sino también en la Profilaxis Preexposición, que permite reducir muchísimo el riesgo en personas que tienen alto nivel de exposición. De hecho, desde la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en América Latina y el Caribe hoy se lanza la campaña » Mejor con PrEP «para ampliar el acceso, reducir el estigma y promover la prevención.

El VIH-sida no desapareció. En nuestra región, el número de muertes relacionadas con el sida disminuyó un 28% entre 2010 y 2023 (en el Caribe un 57%), pero los nuevos casos aumentaron un 9%, mientras que en el Caribe disminuyeron un 22%, informa la organización internacional. En la Argentina, el año pasado murieron 1500 personas por causas relacionadas con el virus.

El VIH-sida no desapareció. En nuestra región, el número de muertes relacionadas con el sida disminuyó un 28% entre 2010 y 2023 (en el Caribe un 57%), pero los nuevos casos aumentaron un 9%, mientras que en el Caribe disminuyeron un 22%, informa la organización internacional. En la Argentina, el año pasado murieron 1500 personas por causas relacionadas con el virus.

El incremento de las nuevas infecciones por VIH desde 2010 en América Latina, especialmente en poblaciones clave, como hombres que tienen sexo con hombres, mujeres trans y trabajadoras sexuales, muestra que no podemos bajar la guardia”, afirma el director de la OPS, Jarbas Barbosa, en un comunicado de la entidad que subraya la necesidad de implementar estrategias de prevención más accesibles y efectivas.

La PrEP es una estrategia destinada a personas que no tienen VIH, pero están en riesgo significativo de adquirirlo, y consiste en tomar una pastilla antirretroviral diaria. Reduce en más del 90% la probabilidad de contraer VIH durante una exposición sin protección.

A fines de 2024, 24 de 33 países en América latina y el Caribe la habían adoptado como política de salud pública. Eso se traduce en 160.000 personas beneficiadas, pero resta mucho para acercarse a la meta de 2,3 millones. La prevención combinada incluye la PrEP, la PEP (profilaxis post exposición), la entrega de preservativos y los testeos.

Cahn subraya que el 44% de las personas conoce su estado serológico de manera tardía, cuando su sistema de defensas se encuentra debilitado, lo que puede complicar el pronóstico a largo plazo y continúa la propagación. “Realizarse el test de VIH es fundamental en dos sentidos: si se confirma que el diagnóstico es negativo, es una oportunidad para reforzar las medidas de cuidado –explica–. Mientras que, si el resultado es positivo, la persona puede acceder a un tratamiento que le permite tener una calidad de vida similar a la de alguien que no tiene el virus.” En la actualidad, el test de VIH es gratuito, confidencial y no requiere orden médica. Las personas pueden conocer su diagnóstico a partir de una gota de sangre tomada de un dedo en menos de 15 minutos.

En un comunicado de la UBA, Vanesa Fridman, médica de la División Infectología del Hospital de Clínicas, destaca que la mayoría de los pacientes con infecciones de transmisión sexual (ITS) se encuentran en el rango de los 20 a 35 años. En muchos casos, especialmente entre las mujeres, ésta se detecta cuando llegan a la consulta con un embarazo avanzado, lo que también pone en riesgo al bebé.

Fuente: El Destape